Pasó 6 meses presa por cocaína que no era cocaína: el caso de Nardi Ribera y el error pericial que terminó en inocencia

Un narco test positivo bastó para enviarla a prisión preventiva. Seis meses después, la Fiscalía reconoció que la sustancia incautada no era droga. El caso de Nardi Ribera hoy forma parte del Proyecto Inocentes.

La madrugada del 5 de marzo de 2016, Nardy Ribera Méndez cruzaba el paso Río Loa rumbo a Chile luego de visitar a su familia en Bolivia. Tenía 25 años.

Viajaba en un bus con destino a Santiago y llevaba tres frascos de queratina para el cabello que una amiga peluquera le había encargado comprar.

Horas después, terminaría detenida por tráfico de drogas y meses más tarde, sería declarada inocente.

Hoy, su historia forma parte del Proyecto Inocentes, iniciativa que reúne casos de personas imputadas injusta y posteriormente exoneradas.

Durante un control rutinario realizado por funcionarios de Aduanas en la Región de Tarapacá, los fiscalizadores revisaron el equipaje de los pasajeros. Fue ahí cuando encontraron los envases de queratina.

Según el relato del caso, los funcionarios realizaron una prueba de campo para detectar drogas. Nardy Ribera aseguró que nunca pudo observar cómo se efectuó el procedimiento.

Sin embargo, el narcotest arrojó positivo para cocaína. La formalización describió el hecho de la siguiente manera: “Se efectuó una prueba de campo, dio coloración azul positiva ante la presencia del alcaloide cocaína”, según el Proyecto Inocentes

La imputación fue inmediata. El 6 de marzo de 2016, Nardy Ribera fue formalizada en el Juzgado de Garantía de Iquique. Ese mismo día, quedó en prisión preventiva.

Seis meses presa por una sustancia que no era droga

Desde el comienzo, Nardy insistió en su inocencia. Aun así, permaneció encarcelada mientras avanzaba la investigación. Pasaron más de seis meses.

Recién el 13 de septiembre de 2016, durante una audiencia de revisión de medidas cautelares, ocurrió un giro inesperado en el caso.

Ese día, el propio Ministerio Público reconoció que la sustancia incautada no correspondía a droga. Según la transcripción de la audiencia: “La droga incautada, o la sustancia incautada, no era droga”.

Tras aquello, el tribunal sustituyó la prisión preventiva por arraigo nacional. Meses después, el Ministerio Público comunicó la decisión de no perseverar en el procedimiento y el caso terminó por sobreseimiento por inocencia.

Según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, los narcotest colorimétricos son únicamente métodos preliminares y requieren confirmación científica posterior.

Pese a eso, una prueba inicial bastó para mantener a Nardy más de seis meses privada de libertad.

Nardy Ribera recuperó su libertad. Pero después de seis meses y cuatro días encarcelada, la causa dejó instalada una pregunta incómoda:

¿Cuánto puede cambiar la vida de una persona por una prueba que terminó equivocándose?

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